Según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que alrededor de 568 millones de personas en todo el mundo experimentan dolores de espalda durante la temporada invernal.
Es importante aclarar que no hay una relación directa entre la disminución de las temperaturas y el dolor de espalda. Sin embargo, es común que, al experimentar frío, adoptemos una postura encogida que puede sobrecargar la musculatura y contribuir a la aparición de contracturas y molestias en la espalda, en especial en la zona cervical.
Adicionalmente, durante las olas de frío, se produce una alteración brusca en la presión atmosférica. Las personas que ya sufren de alguna dolencia en la columna vertebral o padecen reumatismo pueden experimentar rigidez en las articulaciones y, en algunos casos, sentir dolor.
En este artículo, obtendrás la siguiente información:
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¿Cuál es la relación entre el frío y el dolor de espalda?
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Consejos para prevenir el dolor de espalda en climas fríos.
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¿Cómo la quiropráctica te puede ayudar?



